Supervivientes de Piazza Verdi
Ella se quedó en donde yo me fui, Tuvo la paciencia de engendrarle los hijos que yo le negué, probó lo dulce y lo amargo de ser su compañera, Nunca nos conocimos mucho, pero algo nos unía, la locura de haber amado al mismo loco, El borde del precipicio, Su historia más dura que la mía, pegada a la calle y al descuido, sus hijos de acogida en acogida, huérfanos de techo, como su padre. quién sabe si ellos si podrán rectificar, quedarse, cuidarse, vivir entre paredes y estructuras.... El se fue sin llegar a los cuarenta. Ella lo siguió pocos años después. Esta es la vida que nos queda, la de después de la plaza, l la de los supervivientes






