Peor
Peor que un caramelo amargo o que el despertador equivocado un sábado por la mañana, o que un puchero quemado, o que un lápiz de ojos roto, o que una verdad que sepa a mentira, o que una tormenta de besos no deseados, o que una flauta desafinada, o un ataque de naúseas con la nevera llena, peor, mucho peor, muchísimo peor es un mal amante, y muchísimo peor si no habla ni tu idioma. (aunque los gintonics si estaban buenos) (a LF.)