Sólo hace 3 días desde que Aroha nació, aquí en casa, y lo llevo tan grabado en mi piel , en mis huesos , en mi olor , que no se si soy capaz de ponerle palabras a todo esto. Todo esto tan Grande , tan animal , tan salvaje , tan sagrado . Todo esto tan humano y tan amable . Tan cuidado . Tan intimo . Tan deseado . Para mi sería absurdo quedarme en la explicación de las horas que estuve de pródromos o cuanto tardé en dilatar, porque la verdad es que el tiempo se detuvo , cada minuto parecía una hora, un segundo o un día. No existía el tiempo. No existía nada ni nadie más allá de los que habitábamos ese salón, tan cálido, con la chimenea lista, con las luces bajas, con los susurros, y también las risas, y también los gritos...y también, la Vida . Y a veces, no estaban, ni ellas, ni él, sólo yo, yo y mi bebé, y el ritmo de las contracciones... Contracciones como olas, fáciles al principio...Contracciones que acogía con Amor y ganas, ahora si que si, está es mi hija que llega, y mi ...
Veo que sigues debatiéndote en tu terreno de difícil contención y necesidad de postura. Pero no pienso en absoluto que debas alejarte de la poesía. La poesía es terapia vómito y creación.
ResponderEliminarLo que debes quizá es encontrarte en toda esta amalgama de sentimientos que te desarman a través de el amor incontrolable y fuerte que tus poros exudan.
Vive este amor hasta que se hunda, sin que te hundas tú. Nácete en cada palabra y saboréala con sal y pimienta, tanto como con azúcar otras veces...no dejes que la ausencia de ritmo o respuestas te desconcierte, piensa que sus manos no te salvan pero te revuelven, piensa que es exquisito y poderoso aunque desgarrador, siente...siéntelo...hasta que paulatinamente se vaya diluyendo en el café de tus versos.
Un besito, Sole.